LA MANZANA QUE QUERÍA SER ESTRELLA
- amartebarcelona201
- 9 dic 2021
- 2 Min. de lectura
Había una vez una pequeña manzana que no quería ser manzana. Ella en realidad admiraba a las estrellas, deseaba con todas sus fuerzas ser estrella. Se pasaba las noches contemplando el cielo y suspirando:
– ¿Por qué no podré ser como ellas?
Una mañana observó a unos pájaros volar hacia las nubes y les preguntó desde su pequeña rama:
– ¡Eh! ¡Pájaros! Decidme… ¿dónde duermen por el día las estrellas?
Los pájaros detuvieron el vuelo y contestaron:
– Las estrellas no duermen. Están llenas de luz y por la mañana no puedes verlas por culpa de la intensa luz del sol, que hace que parezcan invisibles. Pero están allí, y continúan brillando también por el día.
– Oh, vaya… - respondió la manzana.
Cada vez sentía más y más deseos de ser una estrella y tener esa luz tan intensa día y noche.
Al día siguiente, se levantó un poco de viento, y la manzana preguntó:
– Dime, viento, ¿las estrellas están allá arriba fijas o se mueven?
– Las estrellas están en continuo movimiento- respondió el viento- ¡Son muy rápidas!
– ¡Qué maravilla! - pensó la manzana, que se dio cuenta de que ella en cambio estaba bien sujeta a una rama del árbol - ¡Cómo me gustaría ser estrella!
Y el tiempo pasó, y la manzana iba madurando y creciendo, pero cada día que pasaba, seguía igual de triste, pensando en lo maravilloso que sería ser estrella y no manzana.
Y un caluroso día de verano, una familia que había salido de excursión al campo, decidió parar a comer bajo la sombra del manzano, que estaba repleto de frutos maduros. Como no habían llevado postre, sacudieron el árbol y cayeron las manzanas más maduras. La niña recogió la más hermosa.
– Papá, déjame el cuchillo - dijo entusiasmada.
Entonces, cortó la manzana en horizontal justo por la mitad… ¿y qué encontró?
– ¡Papá, mamá! - gritó la niña alborotada- ¡Mirad lo que he descubierto dentro de la manzana! ¡Una preciosa estrella!
Todos admiraron la bella forma de estrella que la manzana tenía como corazón. Y ella que quería ser estrella, la llevaba dentro y había sido incapaz de darse cuenta.
Este cuento nos habla de la aceptación personal, del amor propio y la autoestima. Muchas veces deseamos ser lo que otros son y deseamos tener lo que otros tienen, olvidándonos de nuestros valores y virtudes, sin darnos cuenta de que somos tan valiosos como los demás y tenemos tanto o más que ellos.
La felicidad está dentro de cada uno de nosotros. Solo tenemos que mirar en nuestro interior y sobre todo, querernos y aceptarnos como somos y con lo que tenemos. Todos tenemos una hermosa estrella dentro, pero solo se verá si la mostramos al mundo. Tal vez seamos manzanas, pero tenemos muchísimas virtudes que a veces mantenemos ocultas.
Además, es importante salir de la rutina. ¿sabes cómo consiguió ver la niña el corazón estrellado de la manzana? Cambiando la forma de cortarla. Normalmente cortamos las manzanas en vertical. Siempre igual. Pero al hacerlo de otra forma, la pequeña descubrió algo que nunca antes había visto. ¿Y si salimos de la rutina y de vez en cuando cambiamos la forma de hacer y de ver las cosas? Te sorprenderá la cantidad de cosas que puedes descubrir.




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